Duelos de infancia

Cuando Ernesto murió, el pequeño Isaac se quedó roto en mil pedazos. Sentía un profundo y punzante dolor en el corazón, como si le estuvieran clavando cristales ardiendo, sin tregua. Notaba como algo se quebraba en su interior, presionándole incluso la ira y los miedos hasta dejarle bloqueado, sin poder apenas moverse, paralizando todo su…

El perfume del destino

Ella dibujaba corazones a escondidas. Trataba de aparentar tranquilidad cada vez que el perfume de él se colaba hasta el botón del ascensor como un reproche a su cobardía. El día menos pensado lo haré. Me atreveré a mirarle a la cara, cogeré su mano, le diré te amo y besaré sus labios. Mientras tanto…

BOLERO EN DO MAYOR

Te extraño. Desde el mismo momento en que bajé del vagón. Cómo imaginar que una noche cualquiera en un tren sin destino, encontraría el motivo por el cual respirar el resto de mi vida. Porque tal vez pienses que soy un poco insensato, pero es que apenas he intuido tu presencia y mi piel se…

La última huella

Suena el timbre de la puerta -por fin- y espera tras la puerta, fingiendo estar ocupada, y después de repetidas llamadas al timbre… La mujer le hace pasar, el hombre llega tarde como de costumbre. Irritada, se planta en el salón, encendiendo un cigarrillo para disimular la rabia. –              ¿Por qué no avisas cuando te…

VACÍO DE AMOR

Él necesitaba sentir, saber que todo iba sobre ruedas. Pero en ese carro no se aguantaba el peso de ambos. El desnivel del vehículo emocional era un claro ejemplo de carencias en la pareja. Ella no necesitaba, tenía cuanto le era entregado. Se conformaba y sonreía. Siempre sonreía. Pero aquel desnivel ya necesitaba ser arreglado,…

Reencuentro

Rueda. Colina abajo. Con su vestido blanco enredado entre las piernas. Azotadas por las piedras. Las ramas. Los accidentes del terreno. Lo suyo no lo es. Un accidente. Ha querido jugar. Arriesgando. Su cabeza gira con los ojos cerrados. En su mente luces y sombras traducen la posición de su cuerpo en cada tramo de…

Infidelidad

La noche cubría sus pasos como un espía sigiloso. Disimulaba bien. Las farolas hacían el juego de sombras que necesitaba para no ser descubierta. No era frío. Era un temblor interno. De los que emanan del amasijo de tripas cuando temes abrir puertas de par en par. Miedo se llama. Al otro lado. Al lugar…

Luchar o morir

La decisión estaba tomada, después de darle muchas vueltas llamé a un taxi para que me llevara a Barajas, compré  un billete con destino a París. Subí al avión y comencé a escribir en el móvil un mensaje para  cada uno de mis seres queridos. Dos horas después ya estaba allí. Decidí pasear por mis…