ABAJO; SOL.

El sur me llena la piel de ramas cuando se aleja.   Día a día tacho el presente con la yema del mar y pienso que hay tactos apagados que encienden más que cinco sentidos.   El sur siempre se queda; abierto en su hueco deja paso a mi huella forastera que ojea, entre calle…

Seguir viviendo.

He aprendido a mirar y a besar con el pecho, aunque aún no he podido evitar que este se llene de heridas. He lamido bocas, en un abrir y cerrar de ojos, que a día de hoy no sé por quién suspiran. He escupido verdades sin miedo a lo que viene después, y sigo sin…

El furor de mis pisadas

Cierne su sombra sobre los ajuares que ensalzan el pasado, volviendo melancolía las heridas más hondas en mí que en sus huellas, mientras los yunques que graznan por encima del campanario tocan a duelo.   No es triste su caminar errado, no es monte, ni jilguero, ni es polvo de roca madre en los callos…

Latidos Hilvanados

Abrazas tan bonito cuando lo haces para otros, pero se te rompen las manos cuando intentas abrazarte a ti misma, no sabes por dónde cogerte. Importan más los rotos de los demás que los pedazos que vas dejando a cada paso incierto que das. Te dejas para mañana pero mañana siempre duele y sabe mejor…

Vivencias

Me miro en el reflejo de la copa de vino tinto que tengo delante y se presentan unos ojos con un brillo distinto con miles de batallas vistas y sobre todo, luchadas. Me fijo todavía más si puedo en el envoltorio de mis ojos: unas dulces y cada vez más amontonadas arrugas de tanto reír….

A la deriva

Hay susurros ahogados suspiros tiritando sueños que destiñen el roble que los mece corazones sin billetes de ida, cuerpos sin navío, ni certezas,ni futuro borrando sus huellas y buscando La Tierra, suelo donde sus pies aprieten un asfalto que no arda, ni resuene el eco de la metralla entre sus dedos, una arcilla sin cicatrices…

Ya no hay ejecuciones públicas en las plazas

Ya no hay ejecuciones públicas en las plazas y los niños se aburren en la plenitud de sus facultades: sólo pueden matar al prójimo en mundos virtuales en los que el soldado resucita una y otra vez para vivir la misma escena a tiro limpio para morir dentro de sí mismo en un día de…

Barrio

Barrio, mucho más que seis letras, corazones individuales latiendo conjuntamente, el mestizaje de tus colores, el sentir de tus olores, el fragor de tus pálpitos se maridan con los gritos de los niños, con el júbilo de tus mayores, con el andar caminante de personas anónimas que van poblando las calles de un barrio ilimitado,…

Paseo Nocturno

¿Quién ha sentido una vez en el alma la paz verdadera? ¡Oh infeliz mortal! Cuando haya muerto toda luz artificial y las negras campanas expiren sin calma, y con voz sepulcral susurren que es medianoche, y en el cielo no existan Luna ni estrellas, los demonios tomen apariencia de doncellas, las luciérnagas de su luz…

Imágen de un cielo estrellado

Ha de prenderse cada noche entre los fuegos, etéreos seres de luz inequívoca, y perderlo todo, forma y huellas, dios y rostro. Desfallecer el alma y el día y, ante la decrepitud del cielo, rogar por los cantares y la arena y la cal, y destronar con ellas los sórdidos aguijones que sacian el firmamento…