Procrastinar mi vida y mi paz.

Cuando se habla de procrastinar la asociación que hacemos se refiere a  trabajo, tareas que debemos hacer, la compra, un mandado, reparar el coche y una lista de “por hacer” que no termina. Pero… ¿Sabes que también puedes procrastinar tu paz? Si, también puedes procrastinar tu paz, felicidad y tranquilidad. Donde se ven envueltas conversaciones…

Con una mirada al frente, como siempre.

Vas a encontrarte muchas piedras en el camino, Y sí, muchas te golpearan sin piedad, en la cabeza Perderás el conocimiento, y querrás volver a ponerte frente a ellas Pero te diré una cosa, por muchas piedras que te encuentres, al final, quien debe armarse de valor para esquivarlas, para así seguir tu propio camino,…

ABAJO; SOL.

El sur me llena la piel de ramas cuando se aleja.   Día a día tacho el presente con la yema del mar y pienso que hay tactos apagados que encienden más que cinco sentidos.   El sur siempre se queda; abierto en su hueco deja paso a mi huella forastera que ojea, entre calle…

Seguir viviendo.

He aprendido a mirar y a besar con el pecho, aunque aún no he podido evitar que este se llene de heridas. He lamido bocas, en un abrir y cerrar de ojos, que a día de hoy no sé por quién suspiran. He escupido verdades sin miedo a lo que viene después, y sigo sin…

Sobre la felicidad

Estoy sentada junto al radiador, afuera llueve y por mi ventana puedo ver cómo el otoño se recrudece y los árboles, teñidos de bellos colores, empiezan a perder sus hojas. El aroma de mi taza de té me envuelve mientras escribo, afición que me produce un inmenso placer. En estos momentos, soy feliz. Y entonces…

El furor de mis pisadas

Cierne su sombra sobre los ajuares que ensalzan el pasado, volviendo melancolía las heridas más hondas en mí que en sus huellas, mientras los yunques que graznan por encima del campanario tocan a duelo.   No es triste su caminar errado, no es monte, ni jilguero, ni es polvo de roca madre en los callos…

Latidos Hilvanados

Abrazas tan bonito cuando lo haces para otros, pero se te rompen las manos cuando intentas abrazarte a ti misma, no sabes por dónde cogerte. Importan más los rotos de los demás que los pedazos que vas dejando a cada paso incierto que das. Te dejas para mañana pero mañana siempre duele y sabe mejor…

Abismo

Un día, Blas pensó que no podía sufrir más, que había llegado al límite. Que no había nada equiparable al dolor que le oprimía el pecho como miles de agujas, cada vez que se atrevía a respirar. Hasta que una mañana se levantó y no sintió nada. No había dolor. Ni opresión, ni agujas. Pero…

27:2:18 Ya no me sirve

Me he perdido entre la gente. Como si ellos pudieran verme y a la vez fuera invisible. Les controlo en la distancia y no les comprendo. O quizá es que no me comprenda a mí misma. No sé lo que estoy buscando. Pero si lo que no quiero encontrar. No quiero sonrisas por compromiso. Ni…

El sillón hinchable

Hace ya semanas que, cuando llego a casa de la caminata de las tardes, me apropio del sillón hinchable que le regalaron a mi hijo pequeño por su cumpleaños. Allí me siento, me repantigo más bien, hasta la hora de cenar, ya sea a leer con música de fondo o a escucharla sin más. El…