COMO SI FUERA LA ÚLTIMA

en

Aún duermo pegada a la pared.
Soy incapaz de ocupar ese espacio en la cama,
si no es sobre ti.

Lo cierto es que podríamos decir que es nuestra primera vez.
Nuestra primera oportunidad, sin circunstancias de por medio.
Esa idea me gusta.

No sé si estoy yendo de cabeza al precipicio.
O a chocar de nuevo con la misma pared.
Tal vez en esta ocasión vea lo que no tuvimos tiempo
de contemplar.

Puede que aprendamos a prestar atención a las miradas.
A las caricias o palabras que no nacen por miedo, o por costumbre.

No, no estoy pensando en que todo pueda salir bien.
Tengo la esperanza de que saldrá como tenga que ser.

Que puede que duela.
Y que esa herida cure todas las demás.
Pero para eso, primero tenemos que curarnos nosotros.

Intento dormir sin llorar demasiado.
Intento llorar en silencio.
Intento que el silencio no sea lo único que escuche.
E intento escuchar tu voz.

Esa que siempre guió mis actos.
Cuando yo estaba muda, sorda y ciega.

Pongamos que es nuestra primera vez.
Te propongo vivirla como si fuera la última.

 

Autora: Alicia Aguilar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.