Por qué Nueva York se nos quedó pequeño

Te echo de menos.
Te echo tanto de menos
que en este invierno disfrazado de nostalgia
se me congelan las ideas
y no tengo tus abrazos para darme calor.
Mírame una vez más.
Por favor,
mírame.
No me veas como una extraña que se coló en tu tren sin billete.
No me veas como una turista más de Nueva York
cuando nosotros hemos hecho de Manhattan nuestra mejor trinchera.
Nuestros recuerdos están plasmados en las obras del museo contemporáneo
y los bailes se quedaron intactos en las pupilas de la gente
que nos miraba al vernos sonreír.
Nuestras risas han marcado la banda sonora de aquella camarera que llegó a la gran ciudad a luchar por sus sueños
y Times Square está tan impregnado de tu perfume
que es imposible no pensar en tu recuerdo.
Los musicales de Broadway hablan de nosotros
y los protagonistas principales llevan nuestro nombre.
Cuando toques la guitarra mientras la quinta avenida te señala el infinito
acuérdate de nuestra canción y vuelve a hacerla nuestra
yo estaré para marcarte el ritmo con mis latidos
dando voz a un corazón que decidió callarse
y mis versos te llevarán de camino a casa.
Dame una noche más para recordarte porqué Nueva York se nos quedó pequeño.
Una noche más.
PD: Vuelve.

 

Autora: Latt.

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