Rumbo hacia lo desconocido

Ayer supe entender la diferencia entre la paciencia y el mal hacer, como miras perdido lo que te plantea la vida cuando la solución es solamente cambiar de perspectiva, girar la manivela que te da paso al éxito.
Ver ese vaso tan famoso medio lleno e incluso vaciarlo tú y volverlo a llenar de nuevo, pero esta vez de lo que tú de verdad quieras.
Como llegaremos a entender la sociedad de hoy en día si aún no nos entendemos ni nosotros mismos, si somos la vida de nuestra vida, si nos rendimos cuando ni tan siquiera lo hemos intentado.
Dejamos suelta la cuerda, dejamos que la llama se apague, dejamos que la balanza ceda, dejamos que todo pase.
Pensar por un momento la de aventuras que habríais realizado si no hubierais tirado la toalla.
La llama de la vida somos nosotros mismos, dejad de pensar tanto en el que pasará y pensad más en el que está pasando y si te levantas con el pie izquierdo tranquilo, que puedes agarrar al toro de los cuernos sin tener que darte por vencido.
Que todos sean dueños de su destino, que no olviden quien son ni que fueron, porque para poder ser tienes que mirar hacia atrás para poder caminar hacia la ruta que te lleve hasta el más allá.
Porque todo llegará.

 

Autor: Alejandro del Moral 

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