Reclamo lo que siempre fue mío

Reclamo mi puesto. Reclamo mi sitio. Reclamo la fortaleza que nunca me adjudicaste y la valentía que jamás creíste. Ahora que mis sombras están desaparecieron me doy cuenta que todo lo que creía ser solo eran tus percepciones limitantes, me las creí todas. No soy la que las mata callando tan solo que tus palabras…

Por qué Nueva York se nos quedó pequeño

Te echo de menos. Te echo tanto de menos que en este invierno disfrazado de nostalgia se me congelan las ideas y no tengo tus abrazos para darme calor. Mírame una vez más. Por favor, mírame. No me veas como una extraña que se coló en tu tren sin billete. No me veas como una…

Nubes grises

Empieza la lluvia, las persianas bajadas y las ventanas cerradas. Cambia el tiempo, todo se vuelve de un color grisáceo, triste. Y es que todo me sale mal, me despierto con una sonrisa y me voy a la cama queriendo que todo fuese una pesadilla más y no un sueño menos. Vuelve la falta de…

Libre como el mar

Las vistas desde mi toalla huelen a sal y en ellas descubro tantas realidades simultáneas como caminos entre granos de arena. Las vistas desde mi toalla Son de azul cielo y de azul mar Y si te fuerzas, un difuminado horizonte recuerda que siempre hay un más allá que llega más lejos que tú. ¿Cuántas…

Si nunca esperas…

“Si nunca esperas nada de nadie nunca te decepcionarás” apunta Sylvia Plath. Pero no esperar nada de nadie… ¿Es posible? Las personas esperamos cosas constantemente. No solemos ponernos –grandes- expectativas en personas que no nos importan, ya que para nosotros sus actitudes suelen tener poco valor en el día a día, y seguramente el sentimiento…

INVÍTAME A UNA COPA

Invítame a una copa. De las que acaban en desastre pero sin remordimientos. Sí, de esas de: Súbete las bragas y vete sin hacer ruido, que no me quiero enamorar por haber rozado tus costillas sin el pretexto de correrme. Esas son las de los funerales. Sin cortejos ni palabras bonitas. Que basta perderme en…

TU UNIVERSO

Juraría que contigo, las perseidas en vez de caer, suben. Y al contrario que la rutina, no serían los planetas suspendidos en la nada, sino yo adentrándome en tu órbita, suspendido en las comisuras  de tus labios, mezclando en un beso la razón, el deseo y el corazón, y absorbernos como el tallo de las flores…

Abuelo

No hay porque llorar más de lo que ya podemos hacerlo. Ya no tengo más culpabilidad. Me has ayudado a deshacerla de mi vida. Te estoy tan agradecida, que ahora es mi turno para devolverte el amor que me diste. Evitaste que cayera muerta en vida. No es necesario que vocalices muchas palabras, porque tu…

Somos espejos, somos reflejos

Todo lo que criticamos, prejuzgamos y odiamos en otras personas, no deja de ser lo que menos nos gusta de nosotros mismos. Proyecciones que realizamos en los demás, inconscientemente y sin intención de querer prestar demasiada atención a lo que en realidad nos sucede dentro del pecho, o en la cabeza. Todo lo que criticamos,…

Besos con espina

Se me han caído tus besos de algodón, que ahora lejos de acariciar, me arañan la piel. Piel. Mi piel fue tu abrigo y la tuya refugio para mí. Hoy la mía sigue siendo tu segunda piel cada vez que tienes frío, pero la tuya… la tuya es la aguja que me cose a ti,…